Protección en el ambiente QBN

Nota: Primero consultar este artículo para mayor comprensión.

Tanto las primeras máscaras antigas como los más novedosos equipo de protección surgieron debido a la necesidad de mantener en las tropas su voluntad de lucha.

Junto con el empleo de las primeras armas QBN, nacieron aquellos equipos especiales destinados a contrarrestar sus efectos letales, con el fin de mantener en las tropas, la aptitud operacional para el cumplimiento de las misiones.

Los primeros sistemas de protección no fueron demasiado efectivos y contaban con diseños muy precarios (1). Sin embargo, a medida que avanzaban los tipos de agresivos, como también las técnicas de lanzamiento y su empleo, crecía aun más la necesidad de brindar protección a las fuerzas que eran víctimas de dichos ataques.

Durante el desarrollo de la Primera Guerra Mundial (1914 – 1918), la utilización de los sistemas de armas QBN no estaba prohibida. Por el contrario, su uso respondía a avances novedosos de los ejércitos más desarrollados. En esa etapa, la utilización de agentes de guerra químicos fue tan importante, que en poco tiempo fueron lanzados agresivos capaces, no solamente de producir bajas entre el personal por su penetración a través de las vías respiratorias, sino que también lo hacían por medio del contacto del agresivo con la piel.

Al inicio de aquella guerra, la aparición de la máscara de protección bastó, pues, para anular los efectos de los primeros agresivos sofocantes -también llamados asfixiantes- tales como el cloro, fosgeno y el disfosgeno. Pero la llegada del gas mostaza, agente químico que causaba bajas en el personal por las serias heridas en la piel -piénsese que penetraba fácilmente la ropa de combate común de las tropas- hizo necesario el uso de trajes especiales para evitar tal contaminación.

Al respecto, cabe consignar, que además del gas mostaza -y pese a que en el año 1925 el empleo de agentes químicos y toxinas fue prohibido por la Convención de Ginebra-, surgieron los agentes químicos llamados nerviosos o neurotóxicos. Los primeros agentes de este tipo fueron desarrollados en Alemania, a fines de la década del 30 -el gas sarín, somán y tabún-. Más tarde, en la década del 50 -según se cree, en los EEUU- se desarrollaron los agentes VX. Al igual que los mostazas, estos agentes actúan penetrando la piel, pero con la diferencia que lo hacen en forma más rápida y letal.

La consecuencia de estos desarrollos, produjo la modificación sustantiva de los conceptos de protección mantenidos hasta aquellos años.

La protección individual

El desarrollo de la protección tuvo, en general, algunas contradicciones, las cuales apuntaban al siguiente interrogante: “¿Para qué realizar enormes esfuerzos e inversiones en equipos de protección para las fuerzas si el uso de Armas QBN está prohibido en numerosos tratados y convenios internacionales?” Sin embargo, y aunque era en las distintas respuestas donde se concretaban dichas contradicciones, bastaba analizar la gravedad del uso de tales armas QBN, en los últimos conflictos, para reconocer la necesidad de ampliar la correspondiente protección. En consecuencia, las grandes potencias no hicieron esperar tales acciones, y apoyados por la tecnología actual desarrollaron sofisticados sistemas de protección frente a una amenaza real e inevitable.

Desde las antiguas máscaras de protección, pasando luego por los primeros trajes de protección -uniformes de combate impregnados con sustancias espesas que no permitían la penetración de los agresivos- actualmente, y después de pasadas varias décadas, se han obtenido sistemas de protección individual que brindan cierto comfort y un altísimo porcentaje de seguridad frente a la contaminación, cuyas características pasaremos a describir.

Los equipos componentes

El Equipo de Protección Individual (EPI) está compuesto por una serie de elementos, capaces de detener la contaminación producida por los sistemas de Armas QBN. De esta manera, evita que la misma dañe, a través de las vías respiratorias, digestivas o cutáneas, al personal expuesto. Además, cuenta con compuestos para realizar una descontaminación de urgencia, y es apto para realizar un tratamiento de primeros auxilios, en caso de que el personal sea afectado por agentes químicos nerviosos.

Los elementos que componen el EPI son:

Tiene como función principal proteger al individuo de los agresivos, impidiendo que ingresen a través de ojos, nariz y boca.

Posee tres partes constitutivas:

-Facial: está confeccionado en goma butílica, cuenta con oculares de policarbonato, hebillas y cintas de sujeción, además de un dispositivo que permite beber agua.

-Filtro: está compuesto, en su interior, por carbón activado. Es apto para retener agentes químicos y biológicos (menos virus), y partículas alta y beta.

-Bolsa de porta máscara: permite el transporte de la máscara y accesorios.

Trajes de protección

Están compuestos por chaquetilla y pantalón. Poseen dos tipos de tela: la exterior de Rip-Stop y la Interior de lámina de carbón activado, que posee excelentes propiedades absorbentes. El material del traje posee propiedades ignífugas. Repele el aceite y el agua, y puede someterse hasta seis veces a procedimientos de descontaminación, mediante el empleo de vapor seco.

Cubrebotas

Son compuestos de goma butílica, que se utilizan sobre las botas de combate, y que pueden luego ser descontaminados.

Guantes

Al igual que los cubrebotas, están compuestos de goma butílica. El espesor puede variar de acuerdo con las actividades del personal. En su interior, están forrados con algodón, para que este elemento absorba la humedad de las manos y evite que los guantes de goma se adhieran a la piel.

Papeles detectores

Son utilizados para identificar agentes químicos del tipo nerviosos o vesicantes, en estado Iíquido. Actúan cuando el químico reacciona con el compuesto del papel, ocasionando un cambio de color. En forma predeterminada, cada color representa un agente químico. En general, son adosados al traje de protección y brindan alerta en caso de que aparezca un ambiente químico.

Antídotos autoinyectores

Posee dos inyecciones que deben ser aplicadas por el personal, en caso de ser afectados por agentes nerviosos. Una contiene Atropina -que acelera los impulsos cardíacos- y la otra posee Pralidoxime -que sirve para restituir las funciones del sistema nervioso-.

Kit de descontaminación

Son sustancias utilizadas para inhibir agentes vesicantes o nerviosos, presentes en la piel o en el equipamiento individual. Pueden presentarse en forma de gasas, manoplas o polvos.

Tabletas de pretratamiento

Están compuestas por pastillas de Piridostigmine, que deben ser ingeridas con anterioridad -horas o días- a un posible ataque químico. Ayudan a inhibir los efectos sobre el sistema nervioso, junto al autoinyector.

Dosímetro

Es un instrumento que permite la acumulación de radiación que el personal recibe dentro de un ambiente nuclear.

Protección para cada agresivo

Para cada agente QBN, se debe disponer de una protección particular, hecho que bastará para neutralizar la contaminación, impidiendo que produzca un efecto nocivo.

Medidas de protección para el cumplimiento de la misión (MPCM)

Cabe destacar, por su importancia funcional, que el empleo del EPI produce disminución en la eficacia del personal (trastornos en recepción y transmisión de órdenes, campo visual acotado, respiración forzada, etc) originando además, un consecuente cansancio en los integrantes de las tropas en combate.

Las MPCM –conocidas también como MOPP (siglas en inglés que significan Mision Oriented Protective Postures) – representan una solución que determina la protección apropiada, de acuerdo con los niveles de peligro en ambiente QBN.

En efecto, con el uso de este sistema, el personal está protegido para dar cumplimiento a las órdenes impartidas, con el menor riesgo posible.

Las MPCM son brindadas por los comandos superiores, quienes, además, son los responsables de seleccionar el tipo de MPCM. Esta selección responde a distintas informaciones, como por ejemplo:

1. Capacidad y tipo de sistema de armas del enemigo.

2. Forma de uso de las armas QBN.

3. Áreas en las cuales serán empleadas.

4. Detalles sobre el terreno y las condiciones meteorológicas.

5. Informes basados en los reconocimientos QBN.

La protección colectiva

Está constituida por aquellos sistemas especiales, que brindan protección a un número determinado de personal.

Básicamente, se encuentran destinadas a funciones de sanidad, comunicaciones, puestos comandos y refugios.

Existen cuatro tipos de estos sistemas o equipo especiales:

Máscaras de ventilación

El sistema provee aire filtrado a las máscaras de las tripulaciones de aviones o vehículos de combate. Aunque el personal deba continuar con el EPI colocado, dichas máscaras facilitan la respiración, disminuyen la transpiración y extienden las capacidades del EPI. Su principal desventaja consiste en que no protege el interior del vehículo de contaminación.

Sistemas de sobrepresión

Está representado por todos aquellos recintos cerrados con disposición de presión positiva y purificación de aire, a través de filtros de alta eficacia.

Cuenta con sistemas especiales de entrada que previenen la contaminación del interior de la estructura.

Existen tipos de estructuras fijas o móviles, y pueden ser usadas temporalmente como áreas de descanso para las tropas.

Sistemas híbridos

Proporcionan protección al personal que se halla en vehículos de combate o en refugios.

El sistema híbrido combina la sobrepresión con máscaras de ventilación dentro del lugar con la opción de utilizar solamente sobrepresión, máscaras de ventilación o ambas al mismo tiempo.

Sistemas totales

Estos sistemas agregan al híbrido un control de temperatura ambiente, con lo cual el personal que opera en condiciones de extremo calor siente un consecuente alivio, ya que dispone en el interior de un sistema de aire acondicionado.

Conclusiones

Como ha podido observarse, en los últimos años han surgido avances importantes en materia de protección QBN. Ello ha ocurrido, casi exclusivamente, con la finalidad de que las tropas sean capaces de resistir a un ataque QBN y con el propósito de retener aquellas zonas contaminadas del terreno que se suponen de dominio vital.

1. Una fuerza bien entrenada e instruida constituirá, siempre, un blanco poco rentable para el empleo de estos sistemas de armas.

2. Resultará necesario un adecuado equipamiento de las fuerzas, como también el profundo conocimiento sobre los aspectos QBN. Téngase en cuenta que ambos aspectos constituyen, juntos, los dos pilares fundamentales sobre los cuales se sustenta este tipo de protección.

3. El empleo de los sistemas de armas QBN no está solo restringido al campo de combate; en muchos casos, estas armas forman parte de acciones de sabotaje y de terrorismo.

4. Actualmente, no existe escenario en el mundo que descarte la acción de algún tipo de armas de destrucción masiva. Esto implica, principalmente para aquellas fuerzas participantes en misiones de la ONU, la responsabilidad de los conocimientos pertinentes y de la preparación necesaria, relacionados ambos con el empleo de los equipos de protección individual.

(1) La primera protección utilizada ante el primer ataque de gases en Ypres, fue un pañuelo o trapo de algodón embebido en orina humana, que mitigaba en parte los efectos de los mismos.

Fuente 1: DEYSEG

Fuente 2: 1984

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